
Comentario
Este día los automovilistas y usuarios de transporte público fuimos víctimas de una arbitrariedad protagonizada por la delegada en Miguel Hidalgo, Gabriela Cuevas, y el Gobierno del Distrito Federal.
En su pleito por ver quién construye más y quien se cuelga las medallas, amaneció bloqueado el cruce entre Virreyes, Reforma y Palmas. Así nada más: no había paso. Ya la lateral de Reforma estaba bloqueada en espera de que la construcción de los pasos a desnivel se re iniciara, pero ahora, los autobuses debían seguir de frente y dar una vuelta en “U” peligrosísima una glorieta más abajo.
Pero parece que las cosas van para peor. Esta mañana Cuevas decidió “romper” su relación con el GDF (córtalas-córtalas para siempre). En declaraciones recogidas por El Universal, Cuevas dijo:
“No podemos esperar más tiempo a que el gobierno de Marcelo Ebrard siga grillando. Lo que queremos es darle una respuesta pronta a los problemas de vialidad de los vecinos de Miguel Hidalgo”.
Muy bien. Gaby Cuevas debe explicarnos a qué se refiere con que Ebrard está “grillando”. Y ambos, la delegada y el GDF deben portarse serios y tratarse como en otros países donde el gobierno central es de un partido político y el local de otro: con respeto y llegando a acuerdos.
A ver, ¿cómo es posible que Gaby diga esto? según Reforma:
“Descalificamos por completo al Secretario de Gobierno del DF (José Ángel Ávila) para cualquier interlocución que tenga que ver con cualquier aspecto relacionado con la Delegación Miguel Hidalgo. Nos abstendremos de participar en cualquier mesa que convoque dicha dependencia”.
¿De veras? Mientras tanto, que sean los ciudadanos, los de a pie y los de automóvil, los que paguen las consecuencias. Ya nos veremos en las elecciones de julio próximo.









Jue, Ene 8, 2009