La portada de Proceso (No. 1744, 4 de abril de 2010) es impactante.
Cuando está por cumplir 84 años de edad, un periodista con todas las de la ley se deja retratar, para la portada de la revista que fundó, abrazado por Ismael El Mayo Zambada, líder del cártel de Sinaloa y uno de los capos del narco más buscados por México y Estados Unidos, donde se ofrece recompensa millonaria a quien proporcione información para su captura.
Es un abrazo de cuates. No es el tradicional arrimón de los políticos mexicanos, quienes sólo por pudor no se besan en público, sino un abrazo como de amigos de la secundaria, gesto típico de cuando el partido de futbol se acabó y el maestro le dice al portero y al goleador del mismo equipo: “a ver, un abrazo para la foto”. (Aunque a Scherer le gusta dar unos manotazos que dejan la espalda adolorida).
“Si el diablo me ofrece una entrevista, voy a los infiernos”, escriben en el sumario de la entrevista los editores de la revista al citar una expresión de Scherer que ha quedado grabada con “hierro candente” en los colaboradores del periodista. Los periodistas somos lo que somos y no agentes del Ministerio Público. La entrevista, por tanto, estaba más que justificada. El valor (en la doble acepción del término) está fuera de toda duda.
Pero, guardando todas las proporciones por los crímenes cometidos -y al margen de la discusión ética sobre la distancia entre el entrevistado y el entrevistador-, ¿se dejaría retratar Julio Scherer abrazado por Marcial Maciel?
Una cosa es entrevistar al Diablo en el mismo infierno y otra es dejarse abrazar por él: las llamas, esas sí, pueden abrasarnos.








Abril 4th, 2010 at 22:13
Cuando ví la foto me causó incomodidad… no lo supe a la primera; ahora que leo tu comentario es por eso. Como periodistas debemos mantener distancia de nuestras fuentes.
Sobre la entrevista, me quedo con la impresón que se dijo más off-the-record que lo que publica Proceso. Será para después… o para cuando consiga la entrevista con El Chapo.
De cualquier forma, le admiro a Scherer que siga activo, que siga reporteando y que tenga una gran exclusiva. Digo, ahora que la filtración es el género más usado, una exclusiva así se agradece… hay que seguir aprendiendo.
Abril 5th, 2010 at 13:51
Yo no cuestiono la entrevista, al contrario, respeto que el trabajo del periodista lo lleve a tratar con gente que usulamente no lo haría. Completamente respetable.
Lo que sí cuestiono que Sherer se tome una foto en la que aparentemente se deja “querer” por Zambada… como si fuera “un honor” dejarse abrazar por él.
Y peor aún: que su revista la elija de portada.
Sobre todo porque no es una foto de los dos sentados, hablando, de frente, conversando… es una foto en la que Zambada lo abraza, y él se deja abrazar… Insisto, como si fuera un orgullo estar juntos…
Abril 5th, 2010 at 13:54
Ups… Scherer
Abril 5th, 2010 at 18:53
ooorale, pues yo no había visto la portada!! y gracias a este sitio me enteré y me impresioné
Me gustaron tus apuntes-comentarios Rubén.
Un reportero vale, lo que vale su SIGUIENTE reportaje.