Bastante tarde (¡seis meses después!) la Suprema Corte de Justicia de la Nación resolvió dar el aval definitivo al acuerdo de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, por el cual se despenbalizaba el aborto si este ocurre antes de las semana número doce. Hay que celebrar, sin embargo, que lo hizo.
El Universal ha publicado que la SCJN envió la notificación a la propia ALDF, a la Procuraduría General de la República y a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos. Lo interesante es que los ministros de la Corte resolvieron que son los congresos locales los que tienen la autoridad para legislar en esta materia y que, por tanto, no entran en contradicción con los preceptos constitucionales.

Ministro Cossío
El ministro José Ramón Cossío, quien elaboró la sentencia apoyada por la mayoría de los integrantes de la Corte, consideró que lo aprobado por los legisladores capitalinos en mayo de 2006 es de incumbencia de un congreso local; que el derecho a la vida no está expresamente reconocido ni protegido por la Constitución y que son los legisladores, no la Suprema Corte, los que tienen facultades para decidir qué conductas deben o no penalizarse. Ni siquiera los tratados internacionales en la materia son aplicables, según estimó la SCJN.
Lo curioso de este caso, es que no fueron grupos religiosos ni algún partido político conservador quienes interpusieron la controversia constitucional. Fueron ¡el ombudsman! nacional, José Luis Soberanes, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y reconocido miembro del Opus Dei que ha sido criticado por omisiones y falta de seguimiento de casos por Human Rights Watch , y Eduardo Medina Mora, titular de la Procuraduría General de la República y accionista de Televisa y Ocesa. ¿A cuento de qué estos santos varones decidieron oponerse a la interrupción del embarazo antes de la semana 12?

Derecho a decidir
En el fondo lo que a la Suprema Corte le pareció adecuado fue garantizar el derecho de las mujeres a decidir sobre su propio cuerpo, su salud física y su propia vida.
Nadie quiere ni defiende los abortos. De veras. Ni siquiera las mujeres que han sido víctimas de ataques o violaciones o aquellas que por motivos económicos o temor a represalias se ven obligadas a recurrir a esta práctica. Pero todas (ellas, las mujeres) son las únicas que deben tener el derecho a decidir.
A ver si Soberanes y Medina Mora ya entendieron. Lo dicho por la Suprema Corte de Justicia de la Nación es la última palabra.









Marzo 4th, 2009 at 18:11
Estoy de acuerdo en que en la decisión de tener un hijo debe de estar, en primerísimo lugar, la decisión de la futura madre; ninguna mujer debe de ser obligada a ser madre si no quiere.
Sin embrago, yo creo que en la decisión del aborto también debería de alguna manera contar la opinión del novio, pareja, galán…
Creo que debe de ser, en el mejor de los casos y por supuesto cuando no sea producto de una violación, una decisión acordada entre los dos: no es el momento ideal, no hay dinero, no queremos.
Ambos participaron en el embarazo, y por lo tanto el hombre no sólo puede decir “yo te apoyo, pero tú decide”. La decisión debe de ser de los dos.
Marzo 4th, 2009 at 18:48
Las mujeres somos las que vamos a tenerlo en el cuerpo, va a ser parte de nuestro cuerpo… así que sólo nosotras podems decidir. Los hombre NO deben de participar en nada.
Marzo 5th, 2009 at 11:29
La discusión sobre el aborto es una de las más antiguas en nuestro esquema occidental de civilización. Atañe directamente al concenso general si las costumbres derivan en leyes o si las leyes crean costumbres. Es decir, la sociedad se rige por las leyes o sus usos y costumbres.
Siendo realistas, el aborto es un proceso que se realiza en el país independiente del marco legal. Al igual que otros temas, la despenalización -o bien, la creación de un marco legal- genera que haya un sustento mínimo, un control en estos procesos y paralelamente, evitar abusos y daños a la salud.
Otro tema a discutir que no es parte de la discusión de la penalización es sobre el momento mismo del génesis de vida donde tanto los puntos de vista científicos como los religiosos se confrontan en un debate ético.
No nos confundamos, este es un gran logro para el marco social, convivencia, derechos y legalidad de una sociedad “culturalemnte” emergente que es la de nuestro país, aún muy alejada de ser incluyente y tolerante.
Marzo 5th, 2009 at 14:33
La polémica durante años con el aborto seguramente tiene que ver con una cuestión de machismo porque, tal como se plantea aquí, es una decisión de la mujer en referencia a su cuerpo, salud, posibilidades, proyectos, etcétera.
Que sean las mujeres que hablen y digan:
* si les fue mal en un aborto y por qué
* si realizaron uno adecuadamente pero posteriormente tuvieron que acudir a alguna terapia física o psicológica
* si fueron obligadas
e incluso…
* si en su entorno próximo entendieron su caso y fueron apoyadas, cualquiera que haya sido la decisión que tomaron.
En el hipotético caso de que comúnmente los hombres seamos quienes corramos el riesgo de quedar embarazados, el aborto no sería motivo de tanta polémica, sino incluso de festejo, imagino el diálogo:
- ¿Qué onda, Moy? ¿De dónde vienes?
- ¡Vengo de la clínica! ¡Acabo de abortar ca’ón!
- ¡No manches! ¡Ya llevas catorce en fila!
- ¡Clarooooo!
- ¡’Uta, hay que festejarlo!… ¡Vamos por unas caguamas!
- ¡Sí, hay que hablarle a toda la muchachada pa’ que le caigan!
Coincido con Lupe, agregando que la única forma en que un hombre debe participar en un aborto sea financiándolo cuando sea su responsabilidad o como médico, cuidando el procedimiento y la salud de aquella que tomó la decisión.
Siento que no se trata simplemente de legalizar; sino también de supervisar que cuando éstos sean efectuados se haga en las mejores condiciones en cuanto a lugar, procedimiento, médicos especializados, etc. Y también que de la misma forma se intensifiquen las campañas para prevenir embarazos no deseados.
Marzo 5th, 2009 at 14:51
EL ABORTO NO SÓLO ES CUESTIÓN DE LA SALUD, DEL CUERPO Y DE LOS PLANES DE LA MUJER. EN EL EMBARAZO NO DESEADO PARTICIPARON LOS DOS, ASÍ QUE LOS DOS DEBEN DE COMPARTIR LA DECISIÓN DE TERMINAR CON ÉL.
MI EXNOVIO Y YO ABORTAMOS Y LO DECIDIMOS LOS DOS. ESTOY TRANQUILA PUES LOS DOS ESTUVIMOS DE ACUERDO, LO PAGAMOS ENTRE LOS DOS. LA PARTICIPACIÓN DEL HOMBRE NO SÓLO ES PAGARLO (TÍPICO COMENTARIO, MACHISTA, DE CAPO): ES TAMBIÉN COMPARTIR LA DECISIÓN DE NO TENERLO. NO ME ARREPIENTO (Y SUPONGO QUE ÉL TAMPOCO).
Marzo 6th, 2009 at 12:30
Hola Luz…
Respeto que opines que sea un comentario machista. Yo no opino igual, y al parecer Lupe opina lo mismo que yo en cuanto a que es una decisión de la mujer y no del hombre.
Estoy de acuerdo en que en algún momento pueda ser una decisión de dos, pero siento que independientemente de la cuestión económica de quién o quiénes van a pagar, el procedimiento (y anterior decisión) es sobre el cuerpo de la mujer. Obviamente en casos como el tuyo, cuando la mujer tiene el apoyo (más que económico, un apoyo moral, emocional) de su pareja, efectivamente es algo que se puede (y tal vez DEBE) ser discutido por dos, pues el embarazo es una responsabilidad mutua. Pero a final de cuentas es la mujer quien es sujeta a este procedimiento y quien debe decidir sobre su cuerpo. Es la mujer quien con un buen apoyo emocional puede recuperarse mentalmente de un proceso así, o a quien cuyo cuerpo puede pasarle factura por un aborto mal realizado (porque bueno o malo, lamentablemente en muchos lados es una práctica clandestina).
Qué bueno que tú y tu novio lo pudieron platicar y decidir entre ambos. Ojalá que todas las mujeres en situaciones como la que pasaste tuviesen ese mismo apoyo, lamentablemente no todos los casos son así. Con todo respeto admiro tu voluntad de compartir lo que nos cuentas aquí.
Para mí el machismo radica más en las posturas eclesiásticas que condenan dicha práctica así como condenan distintos métodos anticonceptivos.