
A una cuadra del Parque Hundido

Sobre Insurgentes esquina Carracci
Hace algunos años -muchos, tal vez 25 o 30-, una delagada en la Benito Juárez decidió que las banquetas de Avenida Insurgentes que correspondían a su demarcación fueran remodeladas y del concreto pasó a los adoquines o piezas de cerámica roja.
El resultado fue que tuvimos banquetas muy monas, de color rojo y muy resbalosas. Cuando hay lluvia es mejor cuidar los pasos para no caer.
Mucho me temo que esa delegada -Kena Moreno-, hizo ella misma o algún buen amigo, un negocio pingüe. Eran las épocas de las vacas gordas y la administración de la abundancia petrolera a la que convocó aquél presidente megalómano José López Portillo.
Imagínense ustedes lo que cuesta el cambio de concreto por adoquines. Con el pasar de los años, las banquetas han sido levantadas, golpeadas, destruídas, reconstruídas y los adoquines van y vienen.
Pues bien, me parece que la democracia en las ciudades tiene también que ver con que sus habitantes puedan utilizar banquetas en buen estado y puedan caminar sin temor a tropezar o caer.
Vean ustedes estas fotos de Avenida Insurgentes. Y cuídense de no caer en un hoyo.








Enero 22nd, 2009 at 9:56
En Santa Fe es peor, con tantos edificios de lujo alguien se debería de preocupar por asegurarse que las vías estén cuidadas y claramente no es el caso.